No sabía cómo decirles esto a los muchachos.
- David Hernández

- 23 ene 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 feb 2021
Normalmente soy el más meticuloso de los 4, me gusta siempre detallar todo en cada viaje que realizamos, hora de salida, ropa, repertorio, comidas y demás.
Llegó Halloween del 2019 y una clínica de la ciudad de Montería nos contrató para amenizar la fiesta de disfraces que esta iba a ofrecer a los empleados. Y bueno, obvio nos teníamos que disfrazar y por ello me encargué de organizar los disfraces y encontré el perfecto. Nos iríamos con unos overoles negros con máscaras distintas entre payasos diabólicos y rostros terroríficos al mejor estilo de Slipknot.
Fuimos al centro de Valledupar y en medio del caos y el regateo conseguimos todo, todo sería perfecto, íbamos a salir al medio día en transporte privado para llevar nuestros equipos completos, llegaríamos a un hotel y tendríamos aseguradas las tres comidas durante dos días ¡Todo pagado por la empresa!
Llegamos a Montería en la madrugada luego de 8 horas de viaje tras varias tormentas que son muy recurrentes en la zona; cansados llegamos al hotel designado que tenía muy buena pinta y descansamos muy plácidamente. Al día siguiente salimos a pasear en el malecón del río Sinú, mejor conocido como La Primera. Nos tomamos fotos, disfrutamos del paseo helados y un café; luego fuimos a llevar los instrumentos al lugar, nos ubicamos e hicimos prueba de sonido dejando todos los últimos detalles para tener la presentación perfecta.
Ya era casi la hora de la presentación y regresamos al hotel a bañarnos y cambiarnos. Al momento de abrir la maleta ¡Oh sorpresa! La bolsa de las compras que hicimos de los disfraces la había dejado en mi cuarto en Valledupar, y sí… yo tenía la pinta de los cuatro.
¿cómo solucionamos? Pues nada: salimos con la ropa más casual del mundo y fuimos los únicos aburridos que llegamos a la discoteca sin disfraz. Pero bueno, el viaje a Montería fue una muy buena aventura y el show fue amado por todos, razones suficientes para regresar a casa con una sonrisa en nuestros rostros.




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